Punto 2. Colegiata de Santa María

Si hay algo que tiene que agradecer el vecindario de Gandia a la familia Borja es la gran cantidad de patrimonio arquitectónico que nos han dejado y, sobre todo, la universalización del topónimo de nuestra ciudad. Buena muestra es la iglesia colegiata de Santa María. Los duques reales de Gandia, Alfonso de Aragón, llamado El Viejo, y su hijo Alfonso, llamado el Joven, derrocaron el templo original para construir uno nuevo, aunque solo tuvieron tiempo de terminar una primera fase, hasta la puerta de Santa María.

La llegada de la familia Borja a la ciudad impulsaría la finalización del templo. Concretamente, bajo las directrices de María Enríquez, mujer del segundo duque de Gandia, se acabó de construir el templo, cerrándolo por poniente con la novedosa puerta de los apóstoles. Además, consiguió que su suegro, el papa Alejandro VI, la elevara al rango de colegiata y atrajo a algunos de los artistas más importantes del momento.

Dirección: Col·legiata de Santa Maria de Gandia, Carrer de l'Abadia, Gandia, Espanya